LO IMPOSIBLE SOLO TARDA UN POCO MÁS
viernes, 1 de mayo de 2026
PRIMERO DE MAYO
domingo, 28 de diciembre de 2025
BRIGITTE
martes, 23 de diciembre de 2025
TEORÍA DE LA CIGÜEÑA
martes, 19 de agosto de 2025
CICLOGÉNESIS
lunes, 21 de abril de 2025
MURIÓ BERGOGLIO PAPA
Esto escribí en 2018, en el aniversario del papado de Francisco y lo publiqué en un perfil de Facebook. Lo comparto aquí antes de que me lo censuren allí.
Ya saben, soy una mona y por lo tanto, asocial, atea, en fin... Pero recuerdo que en 2013, a ocho días de la muerte de Hugo Chávez, los cardenales del mundo eligieron a Jorge Bergoglio como papa de la cristiandad católica. Mi desazón fue enorme porque relacioné ambos hechos (y sí, soy la mona que piensa) y tuve el convencimiento de que se venía, especialmente para Latinoamérica, un siniestro vuelco a la derecha, si me permiten el oxímorom. Aquí la derecha celebró tener un papa argentino, para muchos seguía siendo Bergoglio, asociado a la cúpula de la iglesia que colaboró con la dictadura cívico militar eclesiástica, investigado y denunciado por Horacio Verbitsky. Poco tiempo después se dio vuelta la taba y muchas personas progresistas empezaron a reivindicar al nuevo Bergoglio devenido Francisco, el papa peronista, revolucionario, progresista. Otro oxímorom, católico y revolucionario, no me jodan, la institución más retrógrada de la historia mundial necesitaba una lavadita de cara y bueno, Francisco estaba en eso. Así que, por estas latitudes, criticarlo se volvió complicado. ¿Cómo te vas a tirar contra el papa si estuvo dos horas sonriente con Cristina y veinte minutos con cara de culo con Macri? Por supuesto, la derecha comenzó a odiarlo y a desprestigiarlo, remarcando su condición de "peronista" y su amistad con ciertos representantes del "campo popular".
Ahora que el gobierno de Macri (sin importarle un ápice la vida de las mujeres pobres, ni la salud pública, ni nada que tenga que ver con los aspectos humanos y sociales de la despenalización del aborto, ni con el feminismo, ventila un proyecto de ley, y que alguno de sus funcionarios cuestiona los abultadísimos sueldos de los obispos, cosa que los ateos siempre hicimos, además de proponer la abolición del Art. 2 de la Constitución Nacional -El Gobierno federal sostiene el culto católico apostólico romano- y la apostasía colectiva como forma de reducir los subsidios que la IC recibe del Estado), digo, en este contexto, y en respuesta al saludo de felicitación de parte de Macri, Panchito nos manda una carta conciliadora y pide perdón por algunos gestos suyos que puedan haber ofendido (al poder, entiéndase, no seamos ingenuos, al poder al que por naturaleza pertenece la iglesia que representa, del que no le conviene diferenciarse, mucho menos, combatirlo "revolucionariamente" cual Che Guevara consagrado) Me gustaría saber qué opinan los compañeros y compañeras que se volvieron papistas.
Hoy, 2025, como atea y apóstata sigo pensando que la Iglesia católica y los dogmas que sostiene son lo más retrógrada que puede existir, no hay papas buenos, y los curas de la "opción por los pobres", puede ser que hagan alguna obra buena, pero mantienen el statu quo.
jueves, 6 de febrero de 2025
MISCELÁNEAS ESDRÚJULAS
PÁRAMO
Cuando ellos lleguen desde las
estrellas y posen sus naves en este campo, nada encontrarán. Unas totoras secas
sobre la greda de lo que fue la laguna; plástico inerte, alguna herradura
carcomida por el óxido, huesitos tristes. Silencio de pájaros, vacío de nidos.
SUBTERRÁNEO
¡Por fin llegamos a la estación Carlos Pellegrini! Aquí se baja la mayoría, hace un calor de locos y mucho mal humor.
El pibe del sombrero de pana con una pluma fucsia parece una cigüeña con ese pescuezo largo, o una jirafa. No, más bien un personaje de un cuadro de Modigliani. Es un joven viejo, anacrónico, con ese atavío pasado de moda. Y viejo malhumorado, porque viene peleándose con otro pasajero, dice que lo empuja cada vez que baja y sube gente en las estaciones. Ahora el otro, con toda intención, le dio un codazo que casi lo tira al suelo, y el flaco de sombrero chilló de lo lindo. Se abalanzó sobre un asiento vacío. Bajé pero no pude olvidar su aspecto, un tipo así, con esa pluma fucsia en el sombrero llama la atención. Más tarde me lo crucé en un bar, y otro bicho raro como él le decía: “Tenés que ponerte una rosa en el ojal”. “No, mejor un clavel” respondió el flaco. Cuando pasó a mi lado me empujó porque sí. Un chiflado.
viernes, 29 de noviembre de 2024
CUMPLEAÑOS DE SILVIO Y RECUERDO PARA UNA EX AMIGA
Cumpleaños de Silvio Rodríguez y recuerdo para una ex amiga
Hoy cumple 78 años Silvio Rodríguez, quien musicalizó y
poetizó gran parte de mi vida de idealista de la Revolución (cubana y
latinoamericana), demasiado idealista porque nunca me entreveré en lo pedestre
de la política, en la parte sucia, de rosca y trenza, y negociaciones de esas
que implican “tragar sapos”, como decía Perón. No tuve ese talento (como tantos
otros)
En 1992 Silvio dio dos recitales en Buenos Aires, uno tal vez
en junio, en el teatro Ópera. El segundo fue en el estadio de Vélez, en noviembre.
Al primero fui con mi amiga Delia L., las dos solas. Al segundo, con ella, su
hermana y su cuñada. Teníamos las entradas numeradas en una platea frente al escenario,
pero cuando llegamos nuestros lugares ya estaban ocupados. Reclamamos a las
personas que habían aposentado sus traseros allí, pero era como si le
habláramos a una pared, me pareció inconcebible esa capacidad de fingir que no
escuchaban ni veían a las cuatro mujeres que protestábamos ante sus narices. Entonces
mi amiga, que tenía mucho carácter y dotes histriónicas, además de, dato muy
importante para la época, un celular de esos que parecían una mancuerna para
hacer ejercicios, me pidió que la acompañara a hablar con los organizadores del
evento (francamente no recuerdo quiénes eran). Tuvimos que bajar varios niveles
y como en un subsuelo del estadio encontramos a alguien ante quien Delia expuso
la queja. Al principio el tipo se hizo el desentendido y arguyó que no podía
hacer nada, que lamentaba, pero que nos buscáramos otra ubicación. Entonces
ella subió el tono, y con total desparpajo le dijo: “¿Usted sabe quién soy yo?”,
mientras blandía su exagerado celular. “¡Yo soy Delia L.!”. El tipo abrió los
ojos como huevos fritos y seguramente habrá pensado, “esta es diputada, o
funcionaria, o vaya a saber qué personaje importante”. Entonces cambió totalmente
su actitud. Inmediatamente ofreció devolvernos el importe de las entradas, lo
que aceptamos inmediatamente. Y cuando ya estaba empezando el recital de Silvio
nos ubicamos como pudimos entre las gradas y nos quedamos hasta el final.
Luego, con la platita devuelta nos fuimos a cenar a una parrilla por Liniers y
la pasamos de lo mejor. El párrafo “¿Usted sabe quién soy yo? ¡Yo soy Delia L.!”
quedó para siempre en la familia, y cada vez que había algún problema en un
comercio, en la calle con el tránsito, hacíamos la broma de invocarlo para
resolver la cuestión.
Lamentablemente, hace muchos años dejamos de ser amigas por
un incidente desgraciado: mi perra mordió a su niño de cinco años en ese
momento. Ella pretendía que yo sacrificara al animal, que nunca había mordido a
nadie, ni tenía rabia, ni se justificaba semejante medida, pero ella decidió
romper relaciones después de casi veinte años de amistad. Dejamos de vernos, y
supe, promediando la pandemia de Covid, que había sido una de sus víctimas,
hace dos o tres años.
Elijo esta bella canción, para mí una de las más inspiradas
de Silvio, para homenajearlo a él por su cumpleaños y para recordar a aquella
loca linda que fue mi amiga.
La gota de rocío
https://www.youtube.com/watch?v=pwbGeYgubG0






